Cómo sobrevivir a las vacaciones en familia

Cómo sobrevivir a las vacaciones en familia

¡Que llega el verano!

Con la llegada del verano, el final del curso escolar de nuestros peques cada vez está más próximo, lo que implica una “oleada” de tareas que organizar y tiempos muertos que ocupar. Además la paciencia y el calor no son buenos amigos, y soy muy consciente de que los tres meses de vacaciones de los peques van a ser muy..largos por lo que uno tiene que sacar a pasear todas sus habilidades como padre para poder hacerles frente sin perder los papeles en más de una ocasión.

                                                                                  

Creo que una de las cosas que más se echa en falta de los colegios o guarderías es el tema de las comidas. Pensar qué comer a diario, cuatro veces al día durante todo ese tiempo, implica 360 menús diferentes, y ¡eso sí! deben de ser variados y sabrosos. Los adultos solemos malcomer, o nos saltamos alguna comida, pero con los peques esto no es una opción.

Además, sólo durante el periodo vacacional, valoramos el tiempo que nos brinda tener a los niños en el cole, y el espacio que esto nos aporta. Siempre suelo decir que no me cunden las mañanas, pero ¡Ay amigos! Con los peques tan pequeños todo el día en casa...no hay momento ni para darse una ducha.

Cuando tuve a mi primer hijo, que ahora tiene dos añitos, las vacaciones eran dentro de lo que cabe, bastante llevaderas. Es evidente que la vida cambia, los horarios y las libertades ya no son las mismas, pero más o menos puedes adaptar tus planes de viaje al hecho de tener un peque. Sin embargo la cosa cambia mucho cuando tienes el segundo, ¡y ya no me quiero imaginar cuando hay un tercero o cuarto!.

En el momento en que ya sois cuatro (o más) debes realizar todo un despliegue de medios. En primer lugar, anticipar con tiempo las vacaciones. Ya no vale una decisión de última hora (te puede costar caro, ¡y tan caro!). Para este caso debes tener muy presente las edades de los peques, sus necesidades, seguramente diferentes para cada uno, y tenerlas muy en cuenta para decidir el destino y el  tipo de alojamiento.

Tips a tener en cuenta:

                          

En mi caso, un peque de dos años y un bebé de 4 meses, los factores que he tenido en cuenta son los siguientes:

-El lugar de destino no debe estar muy lejos ya que no quiero someter a muchos kilómetros a los peques, sobre todo al bebé por el tema de cuidar su espaldita.

-El destino debe tener playa, cercana al hotel (a ser posible para no tener que coger el coche) por el simple hecho del “trajín” que conlleva desplazarse y tener que aparcar y descargar toda la parafernalia.

-El alojamiento debe tener piscina y zona infantil. Es un hecho que los peques no deben estar expuestos al sol a ciertas horas del día, pero...¿ Y qué hago con el mayor? ¿Lo recluyo todo el día en casa hasta que el bebé pueda salir a última hora de la tarde? Para evitar que tu hijo se tire de los pelos y que haga sacar el “ogro” que hay en tí, recomiendo un hotel, camping, o apartamento que tenga este tipo de servicios, ya que harán mucho más llevadera tu estancia y  estabilidad emocional, jeje.

-Es una opción el tema de preparar  las comidas si dispones de cocina y frigorífico. Sin embargo, y como ya he mencionado antes, para los padres unas vacaciones consisten en desconectar hasta donde nos resulte físicamente posible. El caso es que si sólo nos tenemos que preocupar de que nuestros hijos disfruten y de poder compartir esto con ellos, mejor que mejor. Por ello si encontráis algún alojamiento en régimen de TODO INCLUIDO, eso que os lleváis, y al menos un par de semanitas os olvidáis de menús y recoger platos.

-Animaciones y  servicio de guardería: algunos hoteles o campings lo incluyen y si vuestros peques no son muy pequeños, podréis disfrutar de un ratito para vosotros mientras que ellos se lo pasan pipa.

             

¿Y qué pasa con el resto de las vacaciones?

En cuanto al resto de las vacaciones, os recomiendo, a pesar de que nunca me ha gustado planificar tanto, que os hagáis un croquis de actividades semanales para que en el caso de que no podáis permitiros un cole o campamento de verano, o no tengáis piscina, estos días se hagan más llevaderos.

1)Programar actividades para los niños: carreras de sacos, manualidades (pintura, plastilina, cerámica, recortables, disfraces, etc...)

2)En caso de no tener piscina, tratar de tener una pequeña hinchable para poder refrescarlos o en su defecto llevarlos a las piscinas municipales que hay en casi todas las localidades.

3)Si tenéis urbanización con zonas comunes, podéis proponer el programar estas actividades con todos los niños de la urbanización por edades o contratar con el resto de vecinos los servicios de monitores como Funny Camp que montan campamentos de verano en tu propia casa y mantienen ocupados y entretenidos a los peques durante toda la mañana.

4)Es importante reservar un espacio para la lectura y las tareas del cole. Es aconsejable que este momento sea después de la siesta. Ellos estarán más motivados al saber que después pueden volver a jugar y evitarán las horas de calor extremo.

5)Para las comidas también recomiendo tener un poco en cuenta el patrón de los menús escolares de los últimos meses (mayo/junio) de este modo evitaremos el tener que improvisar y llevaremos una mejor gestión de las compras.

6)El momento de la tarde/noche antes de cenar es estupenda para un ratito de estar en  familia y ¿por qué no? de hacer un poco de deporte: paseos a pie, en bici ó con los patines, es una forma saludable y divertida de pasar lo que queda del día, juntos.

   

¡Espero que tengáis unas felices vacaciones y que os hayan servido de ayuda estos “mamaconsejos”!

Aquí os dejo algunos links interesantes que os facilitarán la tarea de organizar estos meses sin cole:

http://www.funnycamp.es/

http://www.mamasviajeras.com/

http://www.babyviajes.com/

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